A LOS VINOS DEL MUNDO
Sé que a los vinos cantaron
todas las voces de aquellos
miembros de la humanidad,
que desde el primer resuello
sintieron la poesía.
¡Yo sé, lo sé, que muy poco
podría ofrecerles yo!
Aunque exprese diferente
lo que cada cuál creó
en esa acción solidaria.
Sólo quiero ser del coro
de los que ya le cantaron
desgranando verso a verso,
los que en su hacer le brindaron
con sentimiento profundo.
Sé de grandes diferencias
en las odas ofrecidas,
unas místicas superfluas
y otras por si tan bonitas
como la noche estrellada.
Las primeras se sustentan
en núcleo solo de forma,
ponen notas desmentidas
por eso nada transforman
al negarse la razón.
Yo quiero sumarme a aquellas
que muestran toda la esencia,
con las sencillas palabras
llenas de amor confidencia
por dialéctica paridas.
Que hacen igual homenaje
a la tierra que a los hombres,
a los bienes que ésta ofrece,
nunca loan a los nombres
y si a dones naturales.
Muestran sus altas montañas,
lagos, que su sed apagan,
los ríos que la rocían,
playas que en la luz indagan,
y campos que son vergel.
Entre ellos sobresalen
todos los marcos del vino
donde el compendio es la norma,
y que al nacer sobrevino
el hombre que es alquimista.
Se derraman por sus manos
los mostos acumulados,
en los ritmos regulares
de tantos silos donados
que succionaron la tierra..
En el tiempo transformados
en los vinos de este mundo,
que recorrieron caminos
donando su ser rotundo,
hasta ser universales.
Tantos fueron los poetas
que hicieron del verso plástica,
al cantar a la belleza
darle su propia dinástica
a los vinos de esta tierra.
Que loaron la virtud,
de los hombres y mujeres,
que ensalzaron los viñedos
animales y los seres,
por senderos polvorientos.
Que pusieron broches de oro
a los pendones sin par,
donde están ennoblecidos
las pinceles al cantar
la ansiedad en el sosiego.
Que a mí me hacen sentir
con toda la cualidad,
para darle contenido
y en los versos de amistad
mi sentimiento expresar.
